
Prevención y Tratamiento de la Litiasis Urinaria
Prevención

La prevención de los cálculos renales puede comprender una combinación de cambios de estilo de vida y de medicamentos.
Cambios en el estilo de vida
Cosas que puedes hacer para reducir el riesgo de cálculos renales:
-
Bebe agua. Para las personas con antecedentes de cálculos renales, se recomienda orinar aproximadamente 2,5 litros de orina por día.
-
Si vives en un lugar de clima caluroso y seco, o si haces ejercicios con frecuencia, tal vez tengas que beber más cantidad de agua para producir suficiente orina. Si la orina es clara y transparente, es probable que estés tomando suficiente agua.
-
Consume menos alimentos ricos en oxalatos. Si tienes tendencia a formar cálculos de oxalato de calcio, se recomienda que reduzcas los alimentos ricos en oxalatos (remolacha, quimbombó, espinaca, acelga, batatas, nueces, té, chocolate, pimienta negra y productos de soja).
-
Dieta con bajo contenido en sal y proteínas animales. Reduce la cantidad de sal que comes y elige fuentes de proteína no animales, como las legumbres.
-
Sigue consumiendo alimentos ricos en calcio, pero ten cuidado con los suplementos de calcio. El calcio de los alimentos no afecta el riesgo de cálculos renales.
Pregúntale a tu médico antes de tomar suplementos de calcio, ya que estos suplementos se asociaron con un aumento del riesgo de cálculos renales. Puedes reducir el riesgo si tomas los suplementos junto con las comidas. En algunas personas, las dietas con bajo contenido en calcio pueden aumentar la formación de cálculos renales.
Pídele a tu médico que te derive a un dietista para que te ayude a elaborar un plan de alimentación a fin de reducir el riesgo de cálculos renales.
Tratamiento

Cálculos pequeños con síntomas mínimos
La mayoría de los cálculos renales pequeños no requieren un tratamiento invasivo. Es posible que puedas expulsar un cálculo pequeño de las siguientes maneras:
-
Bebiendo mucha agua.
-
Analgésicos.
-
Terapia médica. «alfabloqueante».
Cálculos grandes y cálculos que producen síntomas
Los cálculos renales que no se pueden tratar con medidas conservadoras —ya sea porque son muy grandes para expulsarlos solos o porque producen sangrado, daño en el riñón o infecciones permanentes de las vías urinarias— pueden requerir un tratamiento más exhaustivo. Los procedimientos pueden comprender lo siguiente:
-
Litotripsia Extracorpórea: según el tamaño y la ubicación, se puede recomendar un procedimiento llamado «litotricia extracorporea por ondas de choque». Usa ondas sonoras para crear vibraciones fuertes (ondas de choque) que rompen los cálculos en pequeños pedazos para que puedan expulsarse con la orina.
-
Cirugía endoscópica. Para extraer un cálculo pequeño alojado en el uréter o en el riñón, se puede introducir un tubo delgado que posee una luz y una cámara (ureteroscopio) a través de la uretra y de la vejiga hasta llegar al uréter. Una vez que se localiza el cálculo, se debe atrapar el cálculo y romperlo en trozos que se eliminarán con la orina. Después, el médico puede colocar un pequeño tubo (catéter ureteral) en el interior del uréter para evitar la obstrucción inflamatoria y promover la cicatrización.